Ceremonia del Encuentro

(Martes Santo)

Durante esta emotiva ceremonia la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, con su imagen titular, y el paso de “Jesús de la Caída” perteneciente a la Hermandad Jesús Camino del Calvario, convergen en la Plaza Arco Isilla. Este momento representa el encuentro de María con su hijo en el camino al Calvario, y es uno de los actos más conmovedores, donde los fieles pueden presenciar este dramático momento de la Pasión. La unión de ambas procesiones simboliza el acompañamiento en el dolor, continuando juntas su recorrido hasta la iglesia de Santa María.

Meditación de las Siete Palabras

(Jueves Santo)

Este acto invita a la reflexión profunda sobre las siete últimas frases pronunciadas por Jesucristo en la cruz, convirtiéndose en un espacio de silencio, espiritualidad y contemplación. Cada año una persona destacada del ámbito cultural, social y/o religioso es la encargada de elaborar los textos de la meditación. Estas reflexiones cuidadosamente preparadas, son leídas de forma pausada y solemne, intercaladas con piezas musicales, interpretadas por la Asociación de Dulzainas y Tambores Villa de Aranda, favoreciendo una atmósfera de intensa emoción y recogimiento.

Procesión del Silencio

(Jueves Santo)

La Procesión del Silencio protagonizada por la Hermandad del Santísimo Cristo del Milagro, parte de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, siendo la única hermandad que cruza el río Duero. Antes de iniciar su recorrido, los hermanos realizan la jura de silencio, que envuelve a la ciudad en un ambiente de recogimiento y respeto. El discurrir de la procesión está marcado por instantes de especial intensidad y dificultad: la salida y entrada de las imágenes de su templo, así como el paso bajo el arco del Ayuntamiento, suponen un auténtico ejercicio de precisión y esfuerzo, y a su vez de gran belleza y contemplación.

EL DESCENDIMIENTO

(Viernes Santo)

CEREMONIA DEL DESCENDIMIENTO

La Ceremonia del Descendimiento, celebrada en la tarde del Viernes Santo y organizada por la Cofradía del Santo Entierro de Cristo, constituye uno de los actos más sobrecogedores de nuestra Semana Santa. En un clima de profundo silencio y oración, la imagen de Cristo (s.XVII), de carácter articulado, permite representar de forma catequética y conmovedora el momento del Descendimiento de la Cruz.

Uno a uno, los signos de la Pasión van siendo retirados y presentados a su Madre, la Virgen de las Angustias, finalizando con el descenso del Cuerpo de Cristo y dando pasó a la Procesión general, en la que participan doce pasos acompañados por sus correspondientes hermandades y cofradías.

La Procesión Penitencial

de Madrugada

(Viernes Santo)

Solemne procesión nocturna que parte pasada la media noche del Viernes Santo protagonizada por la imagen de la Virgen de las Angustias y recorre las calles más antiguas de la ciudad. La cofradía del Santo Entierro de Cristo invita a todos los asistentes a participar portando una vela, creando un camino de luz que ilumina la oscuridad de la noche. Este contraste, junto al marco histórico de la ciudad, ofrece una experiencia única, cargada de emoción y belleza, que convierte a esta procesión en una cita auténtica e inolvidable.

SERMÓN A LA SOLEDAD

DE LA VIRGEN MARIA

(Sábado Santo)

En el silencio del calendario litúrgico, la iglesia nos invita a contemplar el misterio de la soledad de María tras la muerte de su hijo. La Cofradía del Santo Cristo de la Salud y Ntra. Sra. Virgen de la Soledad celebra este acto de recogimiento y meditación en el dolor sereno de una Madre. A continuación le sigue la procesión que culmina con la emotiva despedida de la Virgen a su Hijo en la Plaza de Santa María, uno de los momentos más especiales y conmovedores.

LA BAJADA

DEL ÁNGEL

La Bajada
del
Ángel

Los actos de la Semana Santa concluyen con esta ceremonia que se celebra frente a la impresionante fachada de Santa María donde en uno de los laterales se cuelga el atrezo que representa el cielo de donde saldrá la nube, especie de globo de forma ovoide, que nos trae al ángel.

El ángel es un niño o niña de entre tres o cuatro años, que nos anunciará la resurrección de Jesucristo y que deslizándose sobre una maroma colocada a unos siete metros de altura se coloca sobre la imagen de la Virgen y descendiendo hasta ella la quitará el velo negro que cubre su rostro contemplando enfrente la imagen de su hijo resucitado; esta ceremonia nos recuerda y puede tener su precedente en las representaciones populares del Siglo de Oro.

Semana Santa de Aranda de Duero,  declarada de Interés Turístico Regional y organizada por la COORDINADORA DE COFRADÍAS Y HERMANDADES DE SEMANA SANTA DE ARANDA DE DUERO.

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